sábado, 17 de marzo de 2012

PAPILLÓN MATÓ A PAPILLÓN - Escribe César Calvo

UNO

Maryaedith García Fuentes me dice que no puede terminar de leerlo y que no importa porque intuye que el tal Henri Charriere es un farsante y en eso palidece, allí está justamente, se sonroja , menos mal que las coincidencias no existen dice,y periodista al fin, cimbreante al fin , sé que no lo conoce ni en pelea de perros , pero es de noche y estamos en el teatro mas cursi de Caracas y entonces ella se le acerca con aires de llanura, ríe, le dice cosas , lo trae, me lo presenta . Y él también se incomoda , más que la cortesía el desconcierto tasajea un saludo , una semisonrisa que pronto cicatriza en lo alto de su facha como de árbol de cuero , Yo hubiera querido nacer en el Perú , me dice, que suerte tiene Usted , además de peruano ser poeta y además de poeta periodista , y desde el fondo de su soleada corteza me escudriñan dos dardos , y al final es lo mismo , dice uno de los surcos de su cara , poeta y periodista, arriba un sombrerito de corduroy canela , porque el periodista es un escritor de lo efímero , abajo una chalina de lana color perla desmedida , y el escritor es el periodista de lo que permanece. ¿ No es así ?

Henri Charriere Papillón y César Calvo en Teatro de Caracas

DOS

Esa noche yo estuve , doblemente , en platea , y pese a ser mas ojos escuchándolo que oídos observándolo , hasta hoy desconozco las probables canciones que desde el escenario enriquecieron al ya enriquecido y/o enriquecedor Festival de Onda Nueva.

A la tarde siguiente fue igual , pero mejor , en casa de Charriere . Y a la siguiente, igual , y aún mejor , pues fui con Eva Lewitus y Eva fue con su máquina de anualizar momentos , y Papillón y yo , mientras hablábamos , pasamos varias horas levitando , es decir "lewitando" ante la innumerable mirada de la cámara fotomágica de Eva.

He reunido aquí algunos instantes de esa conversación que nos obsequió Henri Charriere . La pena de su muerte me impelió inicialmente a esconder la entrevista que le hicimos entonces y que ya entonces titulé PAPILLÓN MATÓ A PAPILLÓN.

Solo unos avances de la misma fueron acogidos por la Revista Amazónica Proceso que dirige con tanta terquedad como talento , el poeta Javier Dávila Durand . Puede decirse pues que a "La Prensa" toca hoy plenamente difundir estas notas que nunca imaginaron atesorar la última entrevista concedida por Charriere.

Aquí están sus respuestas a mis pobres preguntas . Aquí están sus palabras revelando la encantada , violenta , tierna hoja de fuego que fue en verdad el alma de ese sólido presidiario conocido universalmente como Papillón , pues tal fue su "alias" en el mundo de la delincuencia. O, para bien decir : en uno de los mundos de nuestra rebeldía.

TRES

Dice que está cansado de su voz , que por eso ya no escribe , es preferible hablar .
Casi de un solo paso atravesamos este su comedor que sabe a humo de pipa y Biblioteca , y a transparencia de hálito de frituras recientes, para reintegrarnos al silencio del centro del mundo.
Del centro del mundo de Papillón , y también Biblioteca : la diminuta sala de su departamento.

Henri Charriere y César Calvo en su Sala - Biblioteca

La tarde caraqueña se adivina a lo lejos un tertuliar de noche , de grillos en la noche , abajo , en las veredas , tras un olor a pino y a luz cálida . Papillón no se apura en las palabras , habla con hambre lenta , con cuidado , igual si siguiera masticando , jurando que en las manos de su mujer se hace poesía la carne mechada con caraotas , inclinado al plato, sin parecer francés , aunque algunas veces, confiesa , piensa en Gustave Flaubert.

Pero sobre todos los héroes prefiere los de Homero. Oui , perdón ...si : vivían de una manera mas integra mas noble , mas intensa que nosotros. ¿ No te parece así ? . Y yo le hablo del Ché y Papillón me dice que sí , que por supuesto , que lo admira , y luego hace un silencio como si se alejara y luego vuelve los ojos al escritorio ya sin remordimiento y luego :
- En el fondo , en el fondo , pienso que yo solamente he venido a mirar . A vivir lo que miro, a escribir lo que miro . Si ... Una especie de confidente ....
- ¿ Puedo hacerte preguntas Papillón ?
- ¿ Otras mas ? ...Las que tú quieras , pero que duren poco, eso sí , para poder hablar de otras cosas ...

CUATRO

- ¿ La Soledad ? _ comienzo
- Creo, mi amigo , que la soledad consiste en no encontrar nunca a los demás cuando se los necesita , cuando mas se les necesita y en el preciso momento en que se les necesita . Creo que esto es la soledad ... Fíjate.Yo hubiera querido solo ser solamente un hombre bueno . Y mira en lo que he terminado : soy solamente un hombre bueno . Y todo por culpa de la soledad.
-¿ Y que cosa es ser un hombre bueno ? ...
Y sus ojos fulguran rasguñando diría que una burla :
-Un hombre bueno no es una cosa hermano mío ...
Y ríe .

Papillón y César Calvo meditan

-Es algo mas que una cosa ...
Y como si en sus palabras recuperase la cara :
-Un hombre bueno es un tipo que puede mirarse en el espejo , todos los días, al afeitarse , y sin bajar los ojos . Todos los días mirándose al espejo , sin bajar la mirada . Eso es ser un hombre bueno a fin de cuentas ...

Y Papillón mas tarde , y con mas nitidez , hace de la entrevista un duro juego , un deslumbrante juego que no olvido .
Y así se lo digo , se lo voy a decir y antes de terminar de hablar él me adivina :
-Sí, es el tipo de juegos al que me acostumbró mi padre , el padre que yo hubiera querido tener . Le gustaban mucho los juegos de palabras . Decía que el ajedrez era como la vida , una frase que nunca termina . Porque o ganas o pierdes , y el triunfo y la derrota son siempre un comienzo , jamás un termino ...

Acaso contagiada por su esposo , aquel nuestro gran músico judío Eva Lewitus se inclina hacia su máquina fotográfica con pasión y con dedos de concierto , y la máquina suena , suena , suena ... Papillón , cuello estirado mas que estirado , tenso , se inquieta y se acomoda sobre los codos , sus ojos van a Eva , se fijan en la máquina que insiste , parece que quisieran detenerla , acallarla , instrumento no de aire sino de luz , no mana melodías sino que sorbe imágenes , bebe músicas mudas . Papillón las escucha y muerde mas la pipa , regresa a mí , gira hacia el otro lado , detrás de su escritorio , y mas y mas nervioso todavía parte al fin una brizna de tabaco entre los dientes y la escupe hacia la luz de la ventana que viene de Caracas . Parece que se calma , torna a hablar .
Y Eva Lewitus aprovecha el reposo de la luz sobre el perfil alerta de Papillón . No se muevan tanto , dice , mis fotos no son impúdicas . Y Papillón : -Ya lo estás viendo , César . Tarde o temprano nos llega la hora , sobre todo en nuestro caso , que nacimos tan bien modelados .
Y reimos los tres . Y Papillón repara entonces en el anillo que verdea en el índice de mi izquierda.
-Bien hermoso, de arcilla , ¿No...? Si... Si...

César Calvo con el anillo de arcilla ...

Y sin quitar los ojos del círculo de tierra que me obsequió Josefina Alvarez :
-Esas cosas no debieran usarse ...
-¿ Porque no, si son bellas...? - me sorprendo .
Y Papillón, ya no recuerdo bien , creo que sonriendo , como yéndose lejos :
-Porque suelen romperse con mas apuro que el amor, con mas crueldad que la niñez, suelen romperse , mi hermano ...

CINCO

-¿ Cómo empleas tu tiempo ?
-No siendo rico.
-¿ Cómo así ?.
-Lo gasto todo pronto y soy pobre otra vez , como siempre . Quiero decir que evito poseer cosas , evito tenerlas guardadas . ¿ Me entiendes ?...
Y contemplando en círculo :
-Ya tu ves mi casita, este departamento , pequeño , pequeño y cómodo , sin lujos , sin desbordes ...
Y recogiendo sin premura , contento sus miradas :
-Mi casita, mis libros , ediciones en todos los idiomas , mis papeles , este disco con temas para niños que escribí hace algunos meses , ya se editó en Paris ,¿ Tú lo escuchaste ayer ?, y nada mas ...

Henri Charriere enseña a César Calvo su Disco para niños

Y apretando los párpados , risueño :
-Ah , sí , siempre un poco de whisky , tal como estás viendo ...
-No como lo estoy viendo , como lo estoy bebiendo .
Y Papillón extrae una gran carcajada , corta el aire , niño de nuevo, siempre , y señala la cicatriz en mi mejilla derecha , aplaudiendo y riendo , Papillón . Y yo tomo entonces su sombrero y me corono y Eva Lewitus clic , tras de la máquina dice que Papillón parece el poeta peruano , clic , y yo el fugitivo francés .
Y reímos otra vez viendo , bebiendo .

César Calvo coronado

-No , no creo en los partidos políticos - dice un poco mas lejos y mas tarde , mirando las gentes que caminan allá abajo , ínfimas , al pie del edificio - . Todos los partidos utilizan al hombre como si fuera una pequeña cosa , un pequeño muñeco , una pieza de ajedrez ... y el hombre es .... Y con ojos y labios que rastrean el aire :
-Las palabras son demasiado poco . Las palabras carecen de acción , no siempre , claro . Carecen de imagen . No sé como explicártelo ... Y volviendo los ojos a su cara, a mi cara , con la mirada rebosante , grávida , como una red cargada :
-¿ Ya lo ves ? Las palabras son demasiado poco , hasta para nombrar palabras son demasiado poco ... Las palabras , mi hermano , nunca lo dirán todo ...
Y va garabateando , mientras habla, una hoja de su cuaderno , y el gráfico inconsciente es mucho mas fiel que las palabras , las palabras que callan , como él dice , y yo le pido que me obsequie la hoja borroneada , graficada , tatuada , y que me la dedique a unos amigos admiradores suyos , los Sarmiento Morey .

Papillón y César Calvo

Y luego vuelta a hablar de los partidos , los deshumanizados , así dice , y voy a discutir pero me aguanto , le acepto su razón , sus mil razones , y voy haciendo mío su desdén por "las oligarquías partidarias" y justo en este instante compruebo que mi anillo de arcilla se acaba de romper , la pobre , verde , al presionar el vidrio que cubre el escritorio . Y Papillón ni un gesto , hace como que no , no ha visto nada , y sus ojos le salen por la ventana , extrañamente brillando ...

SEIS

-¿ Que es para ti Venezuela ?
-La incertidumbre, un océano ...
Y mira , sonriendo fuerte , hacia la Avenida Francisco de Miranda , que pasa aturdida de gentes y de carros.

Avenida Francisco de Miranda

-Venezuela es mi cielo , Venezuela es mi infierno , oui ...
Y una vez mas a la ventana a contemplar aquel olor horrible que alzan los autobuses , y a pesar del supuesto desarrollo , las carnes fritas y las arepas .
-Seguramente allá por Altamira , seguramente una pareja se abraza bajo un árbol y probablemente esa pareja no necesita de tantas y de tantas palabras .Seguro que a pesar de las mareas humanas , a pesar de la explosión de las mareas humanas , esa pareja no se ha olvidado de suspirar ...
Y dice que se pasa la vida espiando el movimiento de los planetas :
-La Luna hermano mío .miro y miro la Luna . Seguramente para no mirar esto ,para no mirar abajo ,. La Luna para vivir ...
-¿ Para vivir ?
-Claro que sí . Oyeme bien : voy a confiarte mi ideal , mi verdadero ideal para vivir ...Una ciudad . Porque desgraciadamente ya me han vuelto un animal de ciudad . Pero distinta , bien distinta ...Mi ideal seria una ciudad sin policías en las esquinas . Porque el tiempo perdido lo es para todo el mundo , nadie lo encuentra . Por eso sueño con una ciudad donde no haya comerciantes en las esquinas ni iglesias en las esquinas ...En fin una ciudad donde no haya esquinas, ¿No?...
-¿ Y existe esa ciudad ? ...
-Nos la han robado , pero existe .
Y vuelve a reir pero con menos convicción. Y alza la voz para descubrir que ese si sería un buen tema para algún novelista .

Papillón y César Calvo dialogan

¿ Y que es escribir ?...
-Escribir es como organizar un infierno propio con nuestras queridas manos , ¿verdad ?... Escribir,creo , es preparar el incendio , la hoguera , la llama donde nos consumiremos a solas, oui ...
-¿ Y el amor, Papillón ?...
-Trés facil , trés dificil ...La gran arteria de la vida ...
Y escapando sin pudor :
-¡ Y no me vayas a preguntar acerca de mi libro , y nada acerca del Papillón que estuvo preso en Cayenna ...!
-Bueno pues, Papillón , ¿Qué es del Papillón que estuvo preso en Cayenna ?
Carcajadas. Y entre ellas :
-Ese Papillón ha muerto- dice Papillón-
-............................................

-Sí, ha muerto, lo mató Papillón - dice Papillón.

Y hacemos un silencio.

Hicimos un silencio.

Un minuto de silencio que ya dura varios años.

César Calvo

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Gracias a la colaboración de la gran Fotógrafa Eva Lewitus y del Dr David Arce
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Edita Dr Guillermo Calvo Soriano

lunes, 19 de diciembre de 2011

César Calvo - Navidad Negra - Panalivio - Conjunto Perú Negro

Navidad Negra - Panalivio
César Calvo autor de Letra y Música

Lavado con noche
igual que yo y tú
nació entre los negros
el Niño Jesús.

No bajes, Niño,
no de tu altar,
no sea que el amo
te haga azotar.

Su cara morena
es morena Luz,
único consuelo
en la esclavitud.

No bajes, Niño,
no de tu altar,
no sea que el amo
te haga azotar.

César Calvo

César Calvo, Luis Garrido Lecca y Esperanza Campos del Conjunto Perú Negro


Navidad Negra - Ronaldo Campos y su Conjunto Perú Negro

Navidad Negra - Ronaldo Campos y Conjunto Perú Negro (Cajones)

Vídeo : César Calvo - Navidad Negra - Panalivio - Conjunto Perú Negro

Vídeo en Pantalla Completa
http://www.youtube.com/embed/lHWqANK0-X8
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Edita Dr Guillermo Calvo Soriano

martes, 29 de noviembre de 2011

César Calvo - Poeta o Seductor - por Juan Gargurevich

El Blog del Tío Juan


César Calvo Poeta o Seductor

¿Cuál será la cualidad principal que recojan sus biógrafos? ¿Poeta o Seductor? Porque es verdad que César Calvo fue notable en ambos aspectos. Los académicos eligen, claro, la poesía, pero reconózcase que sus virtudes de cazador de féminas merecen ser rescatadas para la historia pues, la verdad, no hemos conocido nada parecido.“Dueño de un poder de seducción irresistible para con las mujeres a quienes volvía literalmente sus esclavas. Se trataba de un amante mítico, con carisma irresistible, con instinto y aureola de ángel y demonio. Maya, la esposa de Ricardo Luna, embajador del Perú en Estados Unidos, me contaba que cuando lo alojaban en su departamento de Londres era increíble la atracción que ejercía a las hermosísimas muchachas inglesas que pasaban por la avenida central hasta donde él bajaba del piso en que vivían, justamente para hacer esa caza diaria. No pasaba cinco minutos en que él tardara en subir con una ninfa extasiada contemplando embelesada a aquel loco de mirada torva y de cabellos ensortijados, que no hablaba una sola palabra en inglés...”.

El texto, un poco exagerado en la forma pero absolutamente cierto en el fondo, es de Danilo Sánchez Lihón, que rinde así homenaje a su amigo César, desaparecido hace cinco años cuando solo había cumplido 60.Poco se ha escrito sobre el César seductor pero hace poco se han trazado algunas líneas. Hugo Neira, por ejemplo, que lo conoció bien, se burló de Alfredo Bryce Echenique porque este mentiroso patológico dijo en sus “Antimemorias” que Calvo se le arrimó para que le presentara niñas de sociedad. Falso. Neira le tomó el pelo diciendo que Calvo no necesitaba de Bryce para seducir, “tirarse” es la palabra que usó, a cuanta dama pudiera, sin distinción de clase social.

Pero les voy a contar dos casos particulares de Calvo. Dos mujeres. A una no pudo nunca incorporar a su harén y otra lo plantó.

A la primera, que llamaremos “A” le dedicó uno de sus mejores y más dulces poemas, que ahora no recuerdo bien pero termina con algo así “¿... es verdad que allá en Vermont las muchachas lavan sus cabellos en ginebra...?”Y la otra, “C”, no cedió a su persecución si no regularizaban en el Registro Civil, y fue así como se casaron en París en lo que sería, si no me equivoco, el único matrimonio formal del poeta. Pero él era infiel por naturaleza, imagínense. Entonces “C” lo dejó sin atenuantes.

Cuántas historias memorables conocemos de César Calvo, unos más que otros. Pero al final, me parece, apreciábamos su talento de artista, sensibilidad y generosidad con los amigos, cuando estaba en posición de serlo pues tenía severos altibajos en su vida personal. Era capaz de pasar de una semana a otra de un vertiginoso Ferrari a una mugrosa combi; y sin pestañear.Las chicas de la Católica de los años 60 cuentan que vieron trompearse en la Plaza Francia a César Calvo con Javier Heraud. Ganó el primero, más fuerte y mañoso y dicen que desde el suelo, Javier le dijo:-Bueno, al final Calvo puede ser cualquiera, pero Heraud, muy pocos...César era literato, músico, cantor pero por sobre todo actor. Su voz profunda, el abrigo sobre los hombros, la mirada intensa, la carcajada abierta y ruidosa... eran de todo un personaje teatral de esta Lima, su escenario favorito.

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Una noche me contó el Flaco que estando en Inglaterra, necesitando unas Esterlinas trabajó como recolector de fresas.

Al encontrarse en esos caminos una gringuita muy simpática estuvieron mirandose unos minutos, al terminar la faena se le acercó a conversar, primero en inglés,francés,español,portugués,italiano...y finalmente en el idioma universal del amor.Luego de unos días al despedirse ella le entregó una tarjeta.Ya en París se la entregó para diagnóstico a un amigo diplomático.
"Es la Dra...Jefa del Servicio de Neurocirugía de un Hospital Universitario de Moscú.
¿La conociste en una actividad académica?"
Exactamente...

Dr Guillermo Calvo Soriano

lunes, 22 de agosto de 2011

César Calvo - Las Tres Mitades - Enrique Sánchez Hernani


El poeta César Calvo ( 1940 - 2000 ) era un periodista bohemio, un caballero galante ,un personaje. Sus hermanas Nania y Helwa develan algunos misterios en torno suyo, ahora que acaba de reeditarse su novela central :
Las Tres Mitades de Ino Moxo (Peisa).
César Calvo es el único poeta de Iquitos que nació en Lima. La paradoja es sencilla. El padre del vate, César Ángel Calvo de Araujo, nació en Yurimaguas,
y la madre, Graciela Soriano Narváez de calvo, en Cajamarca. Pero ambos se conocieron y se casaron en Lima. Doña Graciela a partir de entonces, nunca salió de Lima. Pero a César le gustaba afirmar que era de Iquitos. La madre , de humor desbordante, hasta hoy cuando tiene 101 años, dice :
"No sé cómo he hecho para dar a luz en Iquitos sin salir de Lima".
La explicación que tienen sus hermanas Nania y Helwa es que César amaba la selva y hubiese querido nacer allá. Es que al poeta, de niño, le impresionaron las historias que contaba su padre sobre el Chullachaqui y el Tunche, y decidió que había nacido en Iquitos. Aunque de alguna manera era charapa: viajaba constantemente a la selva y su novela LAS TRES MITADES DE INO MOXO es una de las mejores aproximaciones a la Magia de los Brujos Amazónicos.

AMOR ETERNO

Las hermanas del poeta recuerdan que desde chico era muy bromista y que las profesoras lo adoraban en el colegio. Su primera vocación fue la de ser misionero,
para ir al oriente y enseñar la religión católica, seguro inspirado por su padre, quien decía que lo que le faltaba a la selva eran sacerdotes. En su colegio Pedro Tomás Drinot, del Cercado, el niño César actuaba y era recitador oficial de Vallejo, pues la mamá le había hecho memorizar Los Heraldos Negros.
La primera muestra de su futuro de poeta la daría cuando a los 12 años, le escribe una carta al abuelo materno don Víctor Fuentes Soriano pidiéndole que no se vuelva viejo. La madre, entonces, le lee sus primeros poemas y lo alienta a que siga escribiendo.                                      Calvo en un poema de adulto, lo confiesa: "Por ti soy poeta", le dice.
La presencia de la madre será muy notoria luego, como en el famosísimo                               Venid a ver el cuarto del poeta.
Su relación con ella se acentuaría con los años. En la época que ya vivía fuera del hogar materno, cuando estaba enfermaba, César se aparecía sin que nadie lo llamara, cosa que era imposible porque la familia nunca sabía dónde dormía. Entonces se quedaba a cuidarla, le cocinaba, limpiaba su habitación, lavaba y se sentaba con ella a conversar. Una vez que sanaba, desaparecía otra vez.
Nania y Helwa dicen que siempre fue así, sin fallar una sola vez.

Poeta libre. Calvo en Milano, Italia 1979.

Su origen y obsesión literaria sin embargo, era la Amazonía peruana.
La relación de complicidad era tanta que cuando volvía de sus desapariciones, con todo desenfado, César le contaba a su madre: "Mamá mira a quien me levanté" o "he conocido al amor de mi vida". "Por cuanto días", le respondía invariablemente ella, conociendo que su hijo ya era un enamorado impenitente.
Bromeaban mucho y se tomaban el pelo.

EL GALÁN

Su trayectoria de galán empezó muy pronto. Sus hermanas cuentan que desde chico se apreciaba que iba camino a ser un Don Juan. Su primera enamorada
la tuvo a los 13 años, aunque el poeta confesó que, en verdad, se había enamorado por primera vez a los 10. Pero ellas también admiten que César si se enamoró varias veces, aunque se casó una sola vez, en 1967, con Carmen Saco, en París. Pero más duraron de novios que de esposos. Es que muchas amigas iban donde la esposa a contarle falsas historias de idilios, y con la fama de mujeriego de César, no era difícil creerles.
A pesar de sus correrías - cuentan sus hermanas -, a César le gustaba mucho reunirse con la familia. Doña Graciela tenía quince hermanos y muchos sobrinos. Pasaban las vacaciones todos juntos en una casona que don Víctor tenía en Puente Piedra, por entonces una campiña remota. Para mimar a su familia le agradaba cocinar. Cuando César aún estaba en el colegio, los domingos despertaba a su madre y sus hermanos con la sorpresa de que ya había preparado el desayuno.
Su especialidad eran platillos que nunca podía repetir, porque cocinaba según lo que encontraba.

GENEROSIDAD SIN PAR

Además de poesía, César también componía, letra y música a la vez, sin saber tocar ningún instrumento. Muchas de estas canciones terminaron luego registradas con otros nombres, pues el poeta las obsequiaba. Cuando sus hermanas le preguntaban por qué, él respondía: "Es que le gustó y se la he regalado".
Nania y Helwa también recuerdan que César escribía sus poemas a mano, de noche, echado en su cama. Luego se compró una máquina eléctrica, hasta que un amigo le dijo que la necesitaba y se la regaló. Era muy común en él regalar su ropa a quien se lo pedía, muchas veces auténticos desconocidos. Y cuando ya no tenía qué dar, obsequiaba la ropa de su hermano Guillermo.
Sus hermanas cuentan una anécdota. Muerto el poeta, la madre tomó un taxi de los varios que solían esperar pasajeros por su calle. El chofer la reconoció y le preguntó por César. Cuando le dijo que había fallecido, el hombre se deprimió terriblemente. Y le contó que una vez, haciéndole un taxi al poeta, le había confesado que el banco le había quitado su auto anterior, por no haber pagado las últimas letras, y que Calvo se metió la mano al bolsillo y le dió la suma faltante.
Como esta anécdota, su familia ha recogido otras parecidas, donde el poeta cedía su sueldo para pagar rentas retrasadas, cuentas de hospitales y muchas cosas más. "No importa - solía decir - ahorita escribo un artículo para tal periódico del mundo y recupero todo". Todo un buen poeta y un gran tipo.

OBRA ESCRITA
Poesía
Pedestal para nadie ( 1960 - 1971 )
Editorial Mesa Redonda
Lima, 2010
298 pp
Como tatuajes en la piel de un río
Edicione El Río
Lima, 1985
96 pp

Variaciones Rumanas
Pontificia Universidad Católica del Perú
Lima, 2005
88 pp

Novela
Las Tres Mitades de Ino Moxo y otros Brujos de la Amazonía
Editorial Pisa
Lima, 2011
346 pp
Edipo entre los Incas
(póstuma)
Fondo Editorial del Congreso delPerú
Lima, 2002
404 pp ( 3 tomos )

Periodismo
Los Lobos grises aúllan en inglés
Lima, 1985

Campana de Palo
Lima, 1986

Los Lobos aúllan contra Bulgaria
Lima, 1990

Somos, 20 de Agosto del 2011

martes, 16 de agosto de 2011

César Calvo - Retrato de una Dama - Poesía - V´deo

César Calvo. Foto de Eva Lewitus.

César Calvo 
Retrato de una Dama - Poesía 
César Calvo

César Calvo , Premio Nacional de Poesía del Perú 
declama "Retrato de una Dama", 
recordando un aniversario de su paso a la Eternidad.


Video : César Calvo - "Retrato de una Dama" - poesía.

POWERPOINT

"Retrato de una Dama" - Poesía 

Ante sí misma y de perfil,sentada,
Se mira sobre el césped, sobre el sofá de mármol,
Y en lo oscuro, en su carne ve cómo se ha instalado ya la piedra.
El muro, irrefrenable , donde ella se miente,
Tal en su voz, los labios de una niña que murió hace ya tiempo
Y sin embargo ella sigue pidiéndole perdón.
Tal vez será por eso que entristece de pronto,
Y siempre que entristece, su sombra la abandona,
Su sombra la abandona, se va,
La deja sola en su cuerpo desierto como cárcel de estatuas,
Su sombra sola sale a una calle sin término
Libre por fin de todos esos nadies,
Cruza parques vedados, sabe que hoy es mañana,
Y se apresura, huye, vuela, mata, renace,
Dentro de las tormentas que ignora, que jamás,
Y desciende temblando del abismo al abismo.
Sombra, temible flecha, temerosa.
Y si al amar o al desamar desgarra,
Si ni a sus propias víctimas perdona es que se ha contagiado ya de mi alma.
No en un viento se clava, porque en todos se posa,
Y se pierde entre ganas y salivas,
Y lunas brunas lavan sobre su pecho espaldas indistintas,
Hambres de hombres suicidas, hombros de hembras que la beben vacia
En las tabernas de los embarcaderos hace siglos hundidos,
Entre sus piernas, en donde los candores y los ardides arden,
Su sombra se desnuda, sube a todas las mesas,
Mas imposible y bella que el cuerpo de ella,
Entreabierta y esquiva, embestida, arremetida,
Por un viejo deseo, por un árbol en llamas,
Y sobre el aserrín de vasos rotos, de tahures, de gatos, de ruindades,
De navajas, de putas, de fantasmas de ahogados remotos
Entre botellas llenas de mensajes en blanco,
Allá ella otra vez encuentra su entrenada persona,
Y hace el amor como quien no hace, nada,
Como quien se deshace.
Y vuelve a desvestirse sin razón, ni pasión,
Y el cuerpo que ella no ha tenido jamás y que ha perdido,
Avanza de rodillas hacia nadie,
Y la desbocan mástiles lascivos,
Y la atragantan mieles deleznables
Y goza únicamente si solloza,
Y ante su sed todas las aguas arden.
Y se revuelca y gime, mordida por extraños
Y es feliz, en la noche, o no es feliz,
No sabe que ella y no su sombra envilece al amar,
Y apagan en sus piernas y en su espalda tabacos miserables,
Y se levanta entonces y se peina,
Y contesta el teléfono donde la llama nadie,
Y casi se mañana pero aún en la noche y siempre tarde
Ella no, ellas,
La que no pudo ser y la que ha sido,
Desgreñadas, quebradas, abrasadas,
Igual que hipnotizadas por un ciego,
Vuelven sucias de astucias y de sangre.
Y el perdón rencoroso con que ella ama,
Y el ansia que la lleva como en busca de un premio hacia el castigo,
son los dos ojos de una misma lágrima.
Si nunca se lo dije le he mentido,
Y si ahora lo digo mas le miento.
Bisagra y labio de otra, puerta vana,
Que únicamente se abre al desabrido, dulzor,
Cuando se cierra, tal ventana tras arco iris ya descolorido,
Dos noches desaloja esta mañana,
Donde ayer en la una, no he dormido,
Ni despertado en la otra, que ella calla,
En un mismo soñar, eco y sonido.
Como aquel río, tarde,
Que sin agua se hunde, sin orillas en la tierra,
Así, ya para qué.
Solo apagadas, el amar nos consiente en sus hogueras
Y cual si suyas fueran esas alas,
Que alguna vez golosas, cuando mías mas las creí
Mas fueronme ajenadas.
Viuda de sí, de no, sola y tendida,
Bajo el césped de mármol que la nombra,
Hoy que ni se recuerda ni se olvida,
Sombra que a otras sombras se incorpora,
A sonreírme a vuelto la dormida,
Su llanto le ha devuelto mi memoria.
Que inconfesable gozo le entrecierra los párpados,
Que paraísos purga cuando su sombra viaja las prohibidas provincias
Y las noches colmadas, lujuriosas, ruidosas,
Tras cuyos mostradores, recuerdos de hembras verdes
Desgarran la piel negra de sus machos perdidos
Por ella y por su sombra, que se descalza y danza
Y desata por fin su cabellera de vino chamuscado y rojas algas,
Pero súbitamente, casi siempre, amanece,
Y siempre que amanece enviuda todo,
Y enlutecen jolgorios, y la sombra se apura,
La sombra se maquilla, la sombra se retorna,
Y torna al cuerpo de ella, a su sagrado engaño,
Sin ninguna memoria.
Y es entonces, que vuelve a sonreir,
Está sonriendo, sin saberlo, ella,
Con una boca que ya no es su boca.

CÉSAR CALVO

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Edita el Dr. Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú
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domingo, 24 de julio de 2011

César Calvo - Canción para Ekué - Perú Negro

En Homenaje a su Cumpleaños editamos "Canción para Ekué", letra y música de César Calvo.Canta Lucila Campos. Gran Premio del Festival Hispanoamericano de la Danza y la Canción. Buenos Aires. 1969


César Calvo , Chabuca Granda , Ronaldo Campos y todo Perú Negro celebrando en Buenos Aires el Gran Premio del Festival Hispanoamericano de la Danza y la Canción


Vídeo en Pantalla Completa

https://www.youtube.com/embed/kO8RQhNBVZo

Canción para Ekué

Ekué , Ekué ,
Chabiaka Mokongo Má Cheberé.

Los diablos se van , Ekué ,
Pero volverán, Ekué.

Ya los diablos se van al silencio ,
Los antepasados vuelven a dormir.
En nosotros que los escuchamos
Los antepasados vuelven a vivir.

Ekué , Ekué ,
Chabiaka Mokongo Má Cheberé.

Cuando vuelvan los diablos muy pronto
Una historia libre nos van a contar,
Una historia de un pueblo dichoso,
La historia que estamos haciendo al cantar.

Ekué , Ekué ,
Chabiaka Mokongo Má Cheberé.

Los diablos se van , Ekué ,
Pero volverán , Ekué ,
Chabiaka Mokongo Má Cheberé.

Autor: César Calvo.
Director Artístico del Ballet Perú Negro.

Lp Virrey VIR - 920 - Stereo Perú Negro


César Calvo en el Aeropuerto

lunes, 20 de junio de 2011

Nocturno de Vermont - César Calvo - Poesía

Poeta César Calvo
Foto de Eva Lewitus

                                                    Vídeo
César Calvo - "Nocturno de Vermont" - poesía

Nocturno de Vermont - César Calvo
El laureado poeta César Calvo recita con su excepcional estilo"Nocturno de Vermont" gracias a la cineasta Nora de Izcue quien rescató la grabación en La Habana - Cuba 


CÉSAR CALVO - NOCTURNO DE VERMONT - Poesía. 

Me han contado también que allá las noches
tienen ojos azules
y lavan sus cabellos en ginebra.

¿Es cierto que allá en Vermont, cuando sueñas,
el silencio es un viento de jazz sobre la hierba?

¿Es cierto que allá en Vermont los geranios
inclinan al crepúsculo,
y en tu voz, a la hora de mi nombre,
en tu voz, las tristezas?

O tal vez, desde Vermont enjoyado de otoño,
besada tarde a tarde por un idioma pálido
sumerges en olvido la cabeza.

Porque en barcos de nieve, diariamente,
tus cartas
no me llegan.

Y como el prisionero que sostiene
con su frente lejana
las estrellas:
chamuscadas las manos, diariamente
te busco entre la niebla.

Aquí no se oye ahora ni el galope del mar: atrás quedaron
inmóviles sus cascos de diamante en la arena.
Pero un viento más bello
amanece en mi cuarto,
un viento más cargado de naufragios que el mar.

(Qué luna inalcanzable
desmadejan tus manos
en tanto el tiempo temporal golpeando
como una puerta de silencio suena).

Desde el viento te escribo.
Y es cual si navegaran mis palabras
en los frascos que los sobrevivientes
encargan al vaivén de las sirenas.

A lo lejos escucho
el estrujado celofán del río
bajar por la ladera
(un silencio de jazz sobre la hierba).

Y pregunto y pregunto:

¿Es cierto que allá en Vermont
las noches tienen ojos azules
y lavan sus cabellos en ginebra?

¿Es cierto que allá en Vermont los geranios
otoñan las tristezas?

¿Es cierto que allá en Vermont es agosto
y en este mar, es ausencia...?

CÉSAR CALVO 

Libro "Ausencias y Retardos", 1963

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PDF - Nocturno de Vermont - César Calvo - Poesía

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COMENTARIOS

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Gracias por subir lindos vídeos

Irma Nafhally Contreras

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Maravilloso como siempre. 
Gracias... 

Teresa Fuller Granda 

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¡¡¡ Excelente, Guillermo !!! 

¡¡¡ FELICITACIONES !!!

Manuel De Bernardi

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Gracias. 
Felicidades querido Guillermo, 
me emociono tanto con tus envíos...

Gladys Basagoitia

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Una gran emoción oír su voz recitando tan bello poema, 
muchas gracias por remitirlo.

Beatriz Bendezú
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Edita el Dr. Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú

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<gcalvo77@yahoo.es>

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