jueves, 9 de diciembre de 2010

César Calvo y Javier Heraud - La Soledad de la Poesía - Por Marco Marcos


Literariamente se habla mucho sobre la Generación de los años Sesenta del pasado siglo y se dice que fue más dedicada a la poesía. Y así es efectivamente. Hubo un núcleo de poetas de San Marcos que pululaban alrededor de Alejandro Romualdo, Maestro indiscutido: Arturo Corcuera , Reynaldo Naranjo , Pedro Gori , César Calvo , Hildebrando Pérez; otros forjaron muy temprano una fuerte personalidad literaria muy diferenciada de la generación anterior , aunque tenían otros Maestros , Wáshington Delgado y Javier Sologuren : Javier Heraud , Livio Gómez , Luis Hernández ,Antonio Cisneros. Hubo uno,solitario y original, Rodolfo Hinostroza. De toda esta pléyade literaria , que el autor de esta crónica conoció y conoce de cerca, se escogen en estas cuartillas , dos poetas paradigmáticos : Javier Heraud y César Calvo .

En 1971, un poeta peruano de la llamada”Generación del Cincuenta”, Alejandro Romualdo, publicó un extenso poema titulado El movimiento y el sueño que resumía bien su estética.El texto recogía formalmente la lección de Mallarmé de desplegar las palabras en todo el espacio de la página en blanco y aludía en columnas paralelas a dos experiencias disímiles, la de las exploraciones de los astronautas en el espacio, que culminó con la llegada del hombre a la luna , y el caminar de los hombres de Ernesto Che Guevara por las pampas de la sierra boliviana. Mientras unos , Gagariin , Armstrong y sus compañeros ascienden al firmamento, otros , más anónimos, reconocidos solo por sus patronímicos, Ernesto , Alejandro , Antonio , bajan a los infiernos y encuentran la muerte. Mientras unos ingieren dietas balanceadas , los otros apenas briznas y beben agua mala .
El poema de Romualdo expresa bien las preocupaciones estéticas y vitales de una parte importante de los poetas peruanos de los años cincuenta ,Rose, Valcárcel , Salazar Bondy , y evidencia también las tensiones ideológicas de la sociedad contemporánea. Ahora que ha desaparecido la Unión Soviética y se ha derribado el muro de Berlín, el poema cobra un valor más simbólico. Si ponemos entre paréntesis las cuestiones coyunturales, podríamos decir que alude al destino mismo del hombre, a las vastas posibilidades de exploración científica y a la perentoria necesidad de que la riqueza se distribuya con equidad entre los hombres.

HERAUD, UN POETA SÍMBOLO

A principios de los años sesenta , muchos jóvenes en América Latina quedaron deslumbrados con la revolución cubana, uno de ellos fue Javier Heraud ( 1942 – 1963 ). Así como Los heraldos negros ( 1919 ) de César Vallejo significó parentesco y ruptura con el modernismo, El río ( 1960) de Javier Heraud evidencia relación y distanciamiento con el grupo de los años cincuenta. Todavía hoy nos sorprenden esos frescos primeros versos escritos por un joven que entonces tenía dieciocho años El río apareció como las verdaderas novedades literarias, sin hacer ostentación de su condición : el poeta tomaba ese símbolo de la tradición filosófica y literaria que pertenece a lo que se llama la lógica paradójica , según la cual las palabras estrictamente verdaderas parecen paradójicas. El río de Heraud es cristalino en la mañana y luego baja con furia y rencor. El poeta conce la línea expresada por Jorge Manrique en el siglo XV , que compara nuestras vidas con los ríos que van a dar a la mar que es el morir, continuada por Antonio Machado que compara la vida con un ancho río, y por T. S. Eliot , quien dice que el río es un fuerte dios pardo , adusto, indómito , intratable . La novedad perceptible en el libro es el contenido dramático que Heraud confiere al viejo símbolo. La voz que escribe se transmuta en río y aparentemente con el mismo capricho con que serpenteante baja de las alturas , va alineando sus versos cuidadosamente libres ,anunciando las cualidades contradictorias de las que viene poseída. Al final el río habla de la necesidad de mezclar sus aguas limpias con las turbias del mar, de silenciar su canto, de tener que abandonar mucho de lo querido , campos fértiles , nuevas aguas apagadas. A pesar de Neruda y de Vallejo , a quienes cita en otros de sus poemas , Heraud trae una frescura personalísima, un modo de hacer poesía que transforma los símbolos tradicionales .
El mismo año de 1960 , Heraud gana un importante premio para escritores jóvenes . Con su libro El viaje compartió con César Calvo los lauros del concurso “Poeta joven del Perú” convocado en la ciudad de Trujillo por la revista Cuadernos trimestrales d poesía. El libro apareció en 1961 y fue el último que alcanzó a ver Javier Heraud .En esta ocasión , el poeta asume su “yo personal” , sigue atraído por los elementos naturales , el mar , las vertientes , pero el trasfondo es el hombre madurando a trancos , fatigado prematuramente , que va a encontrarse con los suyos para cumplir involuntariamente con el rito de la despedida. Heraud visita uno a uno todos los claustros maternos, y aparecen los personajes simbólicos , la madre , el padre , el hermano Gustavo que sueña con los tigres , y toma energías para emprender diferentes logros . El éxito de sus dos primeros libros fue para Heraud un viaje rápido , un partir sin despedirse “ porque en su corazón no cabían más flores”.
Así terminaron “ los viajes no emprendidos ,trazos de los dedos silenciosos sobre el mapa”, como lo escribió otro poeta trágicamente desparecido, Luis Hernández. Así empezaron los viajes verdaderos , el afán explorador y fundador de Javier Heraud , su claro compromiso político , el último tramo de su vida erizado y heroico. Heraud marchó a Cuba y regresó al Perú transformado en guerrillero. No estaba en combate cuando fue baleado en un río de Madre de Dios en mayo de 1963.
Heraud en sus viajes “ de verdad “ no tuvo mucho tiempo para corregir los que querían ser sus últimos poemas , pero de esta etapa son algunos de sus mejores versos , como aquellos de su “Arte poética” de su libro Estación reunida donde dice:
( ... ) conforme pasa el tiempo
y los años se filtran entre las sienes ,
la poesía se va haciendo
trabajo de alfarero ,
arcilla que modelan fuegos rápidos.
Y la poesía es un relámpago maravilloso ,
una lluvia de palabras silenciosas ,
un bosque de latidos y esperanzas ,
el canto de los pueblos oprimidos ,
el nuevo canto de los pueblos liberados .
Y la poesía es entonces
el amor , la muerte ,
la redención del hombre .
El poeta ,mas en su biografía personal que en su escritura, expresa bien la contradicción que , usando una metáfora de Roberto Fernández Retamar , podemos llamar de los poetas que quieren ser comandantes . El acto privado de escribir sustituido por el acto público de tomar las armas . Un poeta nacido en 1928 , Juan Gonzalo Rose , atrapado en esta aparente contradicción , hablando de una columna guerrillera , sostiene que él es el que lleva las guitarras . Naturalmente , muerto Heraud tuvo un halo simbólico para los jóvenes ; ahora que han pasado cuatro décadas de su desaparición , su poesía empieza a ser leída con desapasionamiento y objetividad .



Arturo Corcuera , César calvo y Antonio Cisneros. Centro de Lima , 1963.

UN MAGO DE LA PALABRA

Northrop Frye , uno de los teóricos que desde la perspectiva cristiana ha abordado el estudio de la literatura, hablando de los espacios susceptibles de ser poetizados sostiene que estos son
el cielo, en el sentido de lugar de la presencia de Dios, normalmente simbolizado por el cielo físico el Paraíso Terrenal , hogar natural y original del hombre , representado en el relato bíblico por
el Jardín del Edén , que ha desaparecido como lugar pero que hasta cierto punto es recuperable como estado mental; el entorno físico en el que hemos nacido , teológicamente un mundo caído y de alienación ; y el mundo demoníaco de muerte, infierno y pecado por debajo de la naturaleza.
Si despojamos las afirmaciones de Northrop de su contenido teológico , podemos concluir que hay cuatro espacios para cantar : los cielos , los sueños ,
la superficie de la tierra y las cavernas .
Hay poetas que hacen un viaje iniciático , bajan a las cavernas y van ascendiendo lentamente hacia los cielos. Son los más escasos y el ejemplo arquetípico es Dante Alighieri. En la poesía latinoamericana probablemente el único poeta que se puede citar es César Vallejo. Hay otros poetas que siguen el camino inverso : caen de los cielos hacia la tierra . Eso es lo que ocurre con Vicente Huidobro y su libro Altazor. Hay poetas de los sueños como André Breton y poetas de
la tierra como Pablo Neruda Aunque bien visto, todos los seres humanos , y los poetas
de manera especial , están hechos de la materia misma de los sueños . Y es cierto también ,
como lo sostiene Jorge Luis Borges en numerosos escritos , que para la mayor parte de la gente esta opinión es un suspiro de descorazonamiento o una metáfora ; para los metafísicos y para
los místicos es la enunciación simple de una verdad precisa .
Casi nunca los poetas son teóricos de la literatura , profesores y , obviamente no piensan en
las clasificaciones que los otros hacen de sus poemas . Es el caso de César Calvo ( 1940 - 2000) uno de los más dotados líricos de la poesía peruana del siglo XX . Su primer título , Poemas bajo tierra ( 1960 ) , lo ubica , dentro de la clasificación que hemos esbozado , como un poeta de las cavernas y de los sueños . Calvo trae a la poesía peruana , desde ese momento y hasta el final
de su producción , imágenes deslumbrantes , adjetivación variada y lujosa , sueños que proponían nuevas realidades verbales . Su poesía da la impresión de ser imaginada por alguien que tiene asombrosa facilidad para la escritura y maneja el castellano con mucha propiedad, y aunque evidencia de un modo muy claro sus vínculos con la poesía tradicional en cuanto a manejo de recursos , conocimiento de verso medido , por ejemplo , no hay forma , desde ese primer libro , de negarle una peculiar originalidad :

Pudiera ser verdad que no estoy solo

Pudiera ser verdad que no estoy solo;
Alguien viene a dictarme lo que vivo.
Pudiera ser verdad que no estoy muerto.
Pudiera ser verdad que en blanco escribo.

Arde un duelo en mi cuarto desolado.
Alguien cierra mis ojos cuando miro.
Pudiera ser verdad cuando he callado.
Pudiera ser verdad cuanto he mentido.

De cualquier modo, soy . Me acuesto tarde.
Le tengo al llanto un poco de cariño.
Y llego puntualmente a degradarme .

Sigo esperando lo que ya ha venido.
Guardo mi corazón para mañana.
Me despido de aquello que no vino.

En 1960 era hasta cierto punto fácil señalar en este poema la semejanza con el Vallejo que volvió a escribir sonetos en su etapa parisina y señalar también el común temblor frente a la vida deCalvo y García Lorca. Más difícil era ver en la entrelínea
el verdadero descenso a los infiernos que la poesía de Calvo nos anuncia ,
los sufrimientos , apenas dichos , del mago de las palabras en su difícil camino
por la vida . Pero en otro texto hermosísimo , no solamente característico
del libro , sino emblemático de toda su poesía , "Aquel bello pariente de los pájaros" ,Calvo expresa algunas constantes de la forma como se ve a sí mismo ,
de cómo ve su relación con la poesía y la vida :

"Aquel bello pariente de los pájaros"

Aquel bello pariente de los pájaros
que escondía su sombra de la lluvia
mientras tú dirigías
sobre ardientes cuadernos el vuelo de su mano.

El niño que subía
por el estambre rojo del verano
para contarte ríos de perfume ,
cabellos rubios y país de nardos.
Tu niño preferido -¡ si lo vieras ! -
es el alma de un ciego que pena entre los cactus.
Es hoy el otro , el sin reir , el pálido ,
rabioso jardinero de otoños enterrados .

¿ Y sabiendo esto lo quisiste tanto ?
¿ Lo acostumbraste al mar ,
al sol ,
al viento ,
para que hoy ande respirando asfixias
en un pozo de náufragos ?
¿ Para esta pobre condición de niebla
defendiste su luz de enamorado ?

Poesía , no quiero este camino
que me lleva a pisar sangre en el prado ,
cuando la luna dice que es rocío
y cuando mi alma jura que es espanto .

¡ Poesía , no quiero este destino .
Llévate tus sandalias.
Devuélveme mis manos !

El final de la historia lo dirán las estrellas
y las hojas que cubran mi suelo sepultado .

El texto , escrito en segunda persona , se construye dirigido a la propia poesía
y recorre
dos momentos en la vida del personaje que narra, el mismo poeta: cuando niño subía por
el estanque rojo del verano , y ahora , en el momento de la escritura , se ha convertido en rabioso jardinero de otoños enterrados . No podemos olvidar que quien escribe esto tiene veinte años
y no deja de sorprender esa apariencia de vida con muchas experiencias que el poema puede dejarnos . No es esa , sin embargo , una actitud infrecuente en los jóvenes poetas , que se ven
en numerosas ocasiones como envejecidos o con una vida largamente recorrida. Un poeta como
el chileno Gonzalo Rojas , en sus veinte años escribió un poema que se titulaba "Mi juventud
la perdí en los burdeles".Habría que decir , de un modo muy general , que la iniciación en la vida adulta significa efectivamente , para muchos espíritus sensibles , una sensación de pérdida .
Se pierde no solamente la inocencia , sino la relación intensa con los elementos naturales : el mar , el sol , el viento , las flores . Quedan los cactus
y la niebla . Pero en el texto de Calvo hay una seña precisa que , encaramada sobre
la clave personl que hemos enunciado , introduce la variable social de la sociedad peruana de los años sesenta , que empezaba a crujir , harta de las injusticias .

Poesía , no quiero este camino
que me lleva a pisar sangre en el prado ,
cuando la luna dice que es rocío
y cuando mi alma jura que es espanto .

Otra observación que se deduce del texto , pero que es válida para la mejor porción
de la poesía de Calvo , es la manera indirecta de cómo se refiere a la realidad social : la sangre en el prado , que es rocío para la luna y espanto para el poeta. Poesía llena
de imágenes , la de Calvo , distanciada de los modelos que entonces se ofrecían
a los jóvenes , la poesía de Romualdo
o la de Rose , mas directas , aunque compartiendo el mismo ideal social . Inclusive hay una diferencia muy marcada
con la poesía de Heraud . Lo que en Heraud es deseo y premonición ,
en Calvo
es añoranza de una infancia perdida , ¿ acaso no se dice que la infancia es la verdadera patria del hombre ? , y constatación de una realidad descorazonante . El título Poemas bajo tierra indica también que la poesía deCalvo tiene sentidos ocultos que permanecen bajo tierra , sepultados bajo imágenes deslumbrantes que ofrecen
su belleza a lectores insistentes que
se propongan llegar a esas vetas luminosas : oro verdadero bajo una montaña de palabras .






El compositor Carlos Hayre y los poetas César Calvo y Reynaldo Naranjo.

AUSENCIAS Y RETARDOS

César Calvo fue un hombre muy vital . Sobre él se han tejido leyendas que si no son ciertas , están bien contadas . De todo ese cúmulo de palabras , hay algunas que parecen verdaderas , como aquella que cuenta que el título de su segundo libro le fue sugerido por una página burocrática que controlaba la asistencia de los periodistas de El Comercio Gráfico , diario de
la tarde que circuló por algún tiempo en los años sesenta . Calvo , que era periodista de planta , como es de adivinar por quienes lo conocieron , tenía algunas ausencias y numerosos retardos
y en uno de estos , su mirada distraída que buscaba un título entre las nubes , lo halló en la mesa del empleado responsable de esa penosa labor . La carcajada olimpica del lírida , que era muestra del contentamiento por el hallazgo , sacó de su marasmo al distraído servidor que sumó su sonrisa tímida a la tremebunda del poeta .
El encuentro feliz y casual del título , junto con la capacidad de "verlo" en una página insólita , poco tiene que ver con el cuidado extremado , formalmente hablando , que pone César Calvo en ese manojo de versos . Desde la época de Garcilaso existe en castellano una combinación estrófica llamada #silva" , selva en italiano , que es la sucesión aparentemente desordenada de versos endecasílabos con versos heptasílabos . La práctica de varios siglos ha probado que se trata de una combinación de versos particularmente eufónica en castellano. Poetas muy exigentes formalmente , como Francisco Bendezú , han usado silvas que podemos llamar natural a la poesía más tradicional con la contemporánea . Un poeta como César Vallejo hace algo muy audaz en su época . Sabido es que Rubén Darío , por la influencia francesa que tenía , volvió a introducir
el verso de catorce sílabas que había usado Berceo en el siglo XIII . Vallejo percibió que el verso de catorce sílabas , que es el doble de siete , se combina bien con el de once y el de siete sílabas . Lo percibió y lo hizo . Parte de la belleza de su célebre poema " Idilio muerto "es formal. Se trata de la combinación eufónica de versos de catorce sílabas , los alejandrinos , de once sílabas ,
los endecasílabos y de siete sílabas , los heptasilábos . Antes de proseguir , leamos un hermoso poema de César Calvo , " Nocturno en Vermont ", y veamos cómo cuenta las sílabas :

" Nocturno en Vermont "

Me han contado que allá las noches
tienen ojos azules
y lavan sus cabellos en ginebra.

¿ Es cierto que allá en Vermont ,
cuando sueñas
el silencio es un viento de jazz sobre la hierba ?

¿ Y es cierto que allá en Vermont
los geranios inclinan al crepúsculo ,
y en tu voz , al hora de mi nombre ,
en tu voz , las tristezas ?

O tal vez , desde Vermont enjoyada de otoño ,
besada tarde a tarde por un idioma pálido
sumerges en olvido la cabeza .
Porque en barcos de nieve , diariamente ,
tus cartas
no me llegan.

Y como el prisionero que sostiene con su frente lejana
las estrellas :
chamuscadas las manos , diariamente
te busco entre la niebla .

Ni el galope del mar : atrás quedaron
inmóviles sus cascos de diamante en la arena .
Pero un viento más bello
amanece en mi cuarto ,
un viento más cargado de naufragios que el mar .

( Que luna inalcanzable
desmadejan tus manos
en tanto el tiempo temporal golpeando
como una puerta de silencio suena ).

Desde el viento te escribo.
Y es cual si navegaran mis palabras
en los frascos de nácar que los sobrevivientes
encargan al vaivén de las sirenas .

A lo lejos escucho
el estrujado celofán del río
bajar por la ladera
( un silencio de jazz sobre la hierba ).

Y pregunto y pregunto :

¿ Es cierto que allá en Vermont
las noche tienen ojos azules
y lavan sus cabellos en ginebra ?

¿ Es cierto que allá en Vermont
los geranios
otoñan las tristezas ?

¿ Es cierto que allá en Vermont es agosto
y en este mar , ausencia ...?

El número de sílabas de cada verso varía de modo parecido al hecho por César Vallejo en " Idilio muerto " y es el siguiente : 11 - 7 - 11 - 11 - 14 - 11 - 7 - 11 - 7 - 14 - - 14 - 11 - 11 - 3 - 4 - 11 -11 - 11 - 7 - 11 - 14 - 7 - 7 - 14 - 7 - 7 - 12 - 11 - 7 - 11 - 14 - 11 - 7 - 11 - 7 - 11 - 7 - 7 - 10 - 11 - 7 - 7 - 14 - 7 . A considerarse de verso libre , no lo es rigurosamente . Los versos 14 y 15 ,
" tus cartas / no me llegan " , pueden considerarse como un heptasílabo y el verso 28 ,
" en tanto un tiempo temporal golpeando " , que tiene 12 sílabas , tiene una especie de diptongo arbitrario en golpeando , que es la única "libertad" contra la métrica que se toma el poeta .
Lo que está haciendo Calvo es algo también familiar en algunos poemas de Francisco Bendezú : reintroducir el conteo de sílabas en el verso libre . El poema se sostiene por esa cadencia de orígen clásico , por lo exquisito del vocabulario , y por un sentimiento de naturaleza romántica que vive en la poesía de cualquier época : el dolor de la separación . Ese viento de jazz sobre
la hierba , esa música sostenida , leve y triste , es la poesía de César calvo que , paradógicamente muchos leen como bálsamo en sus propios sufrimientos .

Calvo a finales de la década del setenta.

COLOFÓN PERSONAL

Conocí a Javier Heraud enl Universidad Católica . Alto , siempre de traje , pocas veces con corbata , caminaba desgarbado haciendo equilibrios en el patio empedrado . Entraba y salía apresurado, con Mario Sotomayor , o rodeado de dos o tres muchachas , las musas de aquellos años , Adela y Adela , las Adelitas , primas ambas de una belleza que muchos conservan cristalizada en la memoria . El recuerdo más intenso que tengo de Javier es haberlo acompañado a San Marcos en 1961 para escuchar a Jorge Guillén , una noche en la que Washington Delgado hizo el elogio del poeta español . Ahí conocí a Arturo Corcuera . A César Calvo lo admiré pronto. Me gustó mucho su primer libro , y en 1963 , de manera anónima estuve entre los que escucharon su lectura , en la puerta de la Casa de la Poesía , en la bajada de Baños de Barranco, de Ausencias y Retardos .Un tiempo más tarde , no puedo precisar cuando , tal vez en 1965 , Calvo me visitó en la Universidad Católica para darme palabras de aliento ; había leído unos poemas míos que le habían gustado . De Calvo se decía que era un bohemio , algo que yo no quería ser de manera muy firme . Había visto siempre a muchos desperdiciar su talento conversando entre cervezas o piscos , pero hubo una instantánea simpatía . Creí ver - y no me equivocaba - que detrás de la máscara histriónica que se colocaba , detrás del rigurosooropel : traje negro , bastón , corbata mariposa , había un poeta de verdad con alma de niño . Y fui su amigo intermitente . También me conoció pronto y seguramente no sin ironía tomaba café con leche conmigo algunas veces , en las mañanas . Años más tarde , Max Silva nos juntó algunas veces o Francisco Bendezú , al que ambos , César y yo , siempre consideramos un hermano . Ahora que César Calvo ha entrado en las sombras , para recordarlo tal como era , releo uno
de sus poemas que lo define con mano maestra:

¡ Que niño cruel un libro en blanco hojea
sin párpados
y rasga la página más nuestra !

Ceniza , no rocío ,
es la fortuna de las flores que crecen como estrellas :
son de ventura solo si fulguran
y fulgurar es siempre su tragedia.

Quédate así , penumbra en la penumbra
que bebo solo porque a ti me lleva.
Alguien , tras la puerta , me apresura .
Y sé bien que no hay nadie tras la puerta .

Esta es la paradoja : César Calvo , hombre de tantos amigos y amigas , estuvo solo toda su vida , solísimo .

BIBLIOGRAFIA
César Calvo
. Poemas bajo tierra . Lima, Cuadernos Trimestrales de Poesía , 1961.
Ausencias y Retardos . Lima, La rama florida . 1963 .
Pedestal para nadie . Lima . Instituto Nacional de Cultura. 1965.
Como tatuajes en la piel de un río. Lima , Ediciones El río , 1984.
Northrop Frye. Poderosas palabras.Barcelona.Munhnik editores, 1990.
Javier Heraud. Poesías completas.Lima, La rama florida, 1964.
Alejandro Romualdo. El movimiento y el sueño.Lima, Editorial gráfica labor, 1971.

Nota - Fue Manuel Jesús Orbegozo director del Comercio Gráfico el autor de la frase "Ausencias y Retardos" cuando le comentaba a César sobre su puntualidad en el trabajo ...Guillermo Calvo


sábado, 25 de septiembre de 2010

César Calvo - La Leyenda - Vídeo de Presencia Cultural

César Calvo la Leyenda ,fragmento del Programa de Ernesto Hermoza "Presencia Cultural" en homenaje al gran poeta peruano.Edita Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú.


César Calvo la Leyenda 2º fragmento del Programa de Ernesto Hermoza "Presencia Cultural" en homenaje al gran poeta peruano.Susana Baca canta "Maria Landó"Edita Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú.

domingo, 22 de agosto de 2010

César Calvo - Una Voz que no cesa

LETRAS

Una Voz que no cesa

César Calvo. Hace diez años, el 18 de agosto del año 2000, murió César Calvo. Tenía 60 años y un largo camino recorrido. A propósito, se ha reeditado uno de sus mejores libros “Pedestal para nadie”, presentado el miércoles pasado en la Casona de San Marcos. Un motivo más para volver los ojos a la obra de este poeta esencial.

Por: Carlos Batalla

Domingo 22 de Agosto del 2010

Los años añejan la buena poesía. Por eso, leer a César Calvo (Iquitos, 1940 – Lima 2000) se torna hoy imprescindible, pues en su obra se registran no solo diversas fuentes –desde las clásicas de la poesía castellana, hasta las que revaloran la tradición popular–, sino también distintas “temperaturas” de su personalidad literaria.

Poeta emblemático
Pertenecía a la generación del 60, pero sus relaciones poéticas lo vinculaban con la generación del 50. Deslumbrado por la fuerza terráquea del poeta-guía Alejandro Romualdo, escribió los primeros versos de “Poemas bajo tierra” (1961). Este libro revelaba a un creador de sólida formación clásica, con un vuelo lírico muy particular. Su poesía era entonces como una joya en bruto, cuyos primeros destellos animaron a los poetas mayores y críticos de ese momento.

Con este poemario obtuvo el Premio El Poeta Joven del Perú, que compartió con “El viaje” de su amigo Javier Heraud. Desde entonces su estirpe de poeta quedaría marcada por siempre, hiciese lo que hiciese.

Encontrar una voz propia le costó altibajos en “Ausencias y retardos” (1963), donde, sin embargo, nos legó un gran poema, ‘Nocturno de Vermont’: “Me han contado que también allá las noches / tienen ojos azules / y lavan sus cabellos en ginebra / ¿es cierto que allá en Vermont, cuando sueñas, / el silencio es un viento de jazz sobre la hierba?[…]”.

Pero su senda estaba marcada: Calvo maduraría con palabras más íntimas, precisas y envueltas en una poética afinada con el tiempo. Sus poemas de finales de los 60 e inicios de los 70, marcarían su obra posterior.

Madurez es calidad
“El cetro de los jóvenes” (1967) puede leerse como un libro y testimonio de un infructuoso espíritu revolucionario. Ese mismo año, sin embargo, publicó un experimento que hizo con Javier Heraud, “Ensayo a dos voces”, en donde solo pudo escribir un solo poema al lado del malogrado vate. Años después aparecería “Pedestal para nadie” (1975), sólido poemario, de clara madurez; una especie de obra completa a medio camino, que incluía un prólogo de Alberto Escobar y una conferencia que Calvo dio el año anterior en el INC de Lima.

Con esta entrega consolidó una voz poética de gran precisión métrica y rítmica, enfrentada con pericia a sus propias obsesiones poéticas, como los recodos de la infancia y el contacto con la naturaleza, una especie de “vientre simbólico” que lo atraía con inusual fuerza.

La maestría de Calvo quedó resumida en el poemario “Para Elsa, poco antes de partir”, una composición fechada en 1971. “Porque vivo hace siglos en el aire / como un trapecio vacío / yendo y viniendo / de lo que he sido a lo que no seré”. Resignación. Incertidumbre. Lucidez, en una fulminante combinación.

“Porque escribo estas líneas […]/ con el rostro vuelto a una feroz desolación / culpándome”.

Calvo aprendió a andar por el mundo cargando su propia culpa, o lo que creyó que era su culpa. Y dejó que la esencia poética lo invadiera. He allí su secreto. “El poema no es el reflejo de la vida. El poema es la vida”, exclamaba por esos días.

Era una certeza de vieja raíz romántica, un fondo de creación que aguardaba pacientemente los tiempos de luz “como las vendimias”, y los tiempos de sombras “como la sed de llorar de los hombres”.

El mundo amazónico
La década del 80 empezó para Calvo de una forma radical. Rompió las buenas maneras académicas, los moldes occidentales, sorprendiendo con un libro de una prosa poética muy seductora. El título era “Las tres mitades de Ino Moxo y otros brujos de la Amazonía” (1981), que revelaba con inspirada maestría los mitos y las leyendas de procedencia amazónica, un sustrato de espiritualidad que Calvo vivió con auténtico entusiasmo.

Con esta novela poética había logrado ser finalista del Premio Planeta en 1979. Calvo estaba interesado sinceramente por la selva peruana, donde había pasado los primeros años de su infancia. Deseaba su progreso en lo cultural, por ello aceptó el cargo de director del INC-Iquitos en 1975, pero también buscaba su desarrollo ecológico al ser director de la Fundación Pro Selva.

Un lírico de vida intensa
Tras realizar obras musicales al lado de Carlos Hayre, grabar su voz para un disco LP con la poesía de Vallejo, y promocionar al conjunto Perú Negro, Calvo insistía en la poesía. Llegó entonces “Como tatuajes en la piel de un río” (1985). El nuevo libro reafirmó su virtuosismo verbal, pero añadió un verso libre de aplicado rigor poético, y sus licencias fueron asimilaciones de la gran tradición literaria en lengua castellana. Entre sus últimas obras, destacan los tres tomos de “Edipo entre los incas” (2001), publicado póstumamente por el Congreso de la República.

Han pasado diez años de su muerte, y su obra total parece seguir creciendo. Porque la poesía de calidad es como los buenos vinos, son mejores cuando más años pasan guardados en la memoria de sus agradecidos lectores.

Ronda callada
Los niños en el Cusco juegan descalzos
Sobre una ronda de botellas rotas,
Y crecen como escombros en los escombros,
Y son hermosos, ríen, piden limosna.

Yo me encontré con uno
Frente a la plaza
Y fue como encontrarme
Mi propia infancia.

Los niños del Cusco cubren mi sombra
Y cuando llueve ni la luz me moja.
Los niños en el Cusco son la ventana
Por donde entra cantando la mañana.
Yo me encontré con uno
Frente a mi alma,
Y se olvidó sus ojos
Entre mis lágrimas…

De “Puerta de viaje” (1989)

http://elcomercio.pe/impresa/notas/voz-que-no-cesa/20100822/626950

César Calvo - Encuentro Internacional de Poetas en Defensa de la Vida de la Selva Peruana

César Calvo - Encuentro Internacional de Poetas en Defensa de la Vida de la Selva Peruana. Video.
http://www.youtube.com/watch?v=56peFj4uvTk

Calvo: la poblada memoria - Columna del Director - César Lévano

Se cumplen hoy diez años de la partida de César Calvo. Para evocarlo se le rinde esta noche en el Centro Cultural de San Marcos un homenaje, en el cual se presentará la segunda edición de su libro Pedestal para nadie. César me decía su “hermano mayor”. En ese epíteto se vuelca un mundo de afectos, experiencia compartida, combates comunes, seres queridos (en esto, sobre todo Juan Gonzalo Rose).

En el libro César, siempre, que editó Juan Pedro Carcelén, escribí el ensayo “Para escuchar su sombra”. Parafraseaba el hecho de que Calvo solía conversar con el fantasma de Javier Heraud, asesinado años antes con balas dundún cuando navegaba en un río. En ese escrito expresé: “Hay en la poesía de Calvo una nota intimista, sobre todo en la de índole amatoria. Pero junto a esa nota suena
a lo largo de su creación el canto coral de un pueblo, de los pueblos”.

Era lírico y narrativo, realista y fantasioso el poeta del “Nocturno de Vermont”. No sé si he contado ya de la última vez que lo vi decir ese poema. Fue en un café
de Barranco y había él leído en un altillo, sentado ante una mesa, varios poemas. De pronto, se puso de pie y declaró con su voz tajante: “La mujer que me inspiró este poema me ofreció venir, y no ha venido”.

Había tal dolor en su rostro, que comprendí que este hombre, tan amado por
las mujeres, había concentrado en la musa de Vermont toda la intensidad de
un gran abrazo. En eso consiste la gran poesía de amor. Consiste, explicó Antonin Artaud, en convertir la decepción de un instante en una conmoción cósmica, eterna. Como en la “Elegía de Marienbad” de Goethe.

Calvo solía ir a mi casa, y poblarla de carcajadas e ideas. Cuando produje
un programa radial de los domingos, “Letra y Música”, en lo que era Antena Uno Radio y es ahora CPN, muchas veces apareció Calvo. Gracias a su voz, su ingenio, su inspiración, cada diálogo era una fiesta. Una jarana.

Hubo, hace tiempo, en la Casona de San Marcos un concurrido homenaje a Calvo. Reynaldo Naranjo dijo entonces:
“Esta reunión debió tener más público. Si se hubiera convocado a todas
las amadas del poeta, estos patios habrían resultado estrechos”.

Los poetas de veras son profetas de veras. En 1986, Calvo organizó el Primer Encuentro Internacional de Poetas en la Amazonía. El italiano Andrea Blarzino ha recordado en César, siempre, la Declaración que entonces se aprobó. Reproduzco párrafos que parecen hechos para Bagua:

“No solamente cantamos por la belleza y los prodigiosos dones de nuestra selva (cada día más peligrosamente amenazada, y con ella la respiración del futuro)…

“Asumimos en este canto las voces de nuestros hermanos, los indios amazónicos, y de cuantos pueblan América latina, que se alzan en defensa del don sagrado
de la Tierra y de su identidad agredida”.

lunes, 26 de julio de 2010

Elegia - Poema Canción - César Calvo

Elegía - Poema Canción - César Calvo 
El laureado poeta César Calvo canta "Elegia" 
acompañado en la guitarra por Jorge Hayre. 
conmemorando el día de su cumpleaños.

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Edita Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú.

César Calvo Soriano - Elegia - Poema canción - Video

El laureado poeta César Calvo canta "Elegia" acompañado en la guitarra por Jorge Hayre. conmemorando el dia de su cumpleaños.

martes, 22 de junio de 2010

Madre en tu Cumpleaños - César Calvo desde un lugar muy lejano

Madre en tu Cumpleaños
Hoy que es 12 de junio he venido a decirte, junto con mis hermanos,

¡ QUE SEAS MUY FELIZ CUMPLIENDO TUS CIEN AÑOS.... !

César Calvo


Para oir "Alma , Corazón y Vida" con Los Embajadores Criollos bajar como pps.
Edita Elena Maura de Lima - Perú

lunes, 14 de junio de 2010

César Calvo : La Leyenda 2 - por Rodolfo Hinostroza - Caretas



".....Lo conocí en el ’61, en el Patio de Letras de la vieja casona de San Marcos, cuando ingresé a la universidad. Era el líder indiscutible de la nueva generación de poetas, que asomaba las narices por San Marcos, la cola por la Católica. Era flaco, alto, muy guapo y carismático, y tenía una fosforescente fama de mujeriego. Se reía alto y fuerte, huracanadamente, y era muy ingenioso, alegre, picante y provocativo, pero con un charme que en lugar de inquietar, encantaba. Siempre andaba muy elegante, con ternos impecables, porque su abuelo era el maestro Soriano, un sastre reputado que siempre lo vistió a la moda. Por eso César se ponía a veces un smoking cuando iba a recitar al Salón General, para gran escándalo de los apristas, que veían en ello una provocación...".


"Una mañana, a eso de las once, estaba yo en la pileta del Patio de Letras, huraño, preocupado por tener tan descuidados mis estudios de medicina, cuando pasó César con cara de mala noche, los ojos rojos y sin afeitar. “¿Y?”, me saludó, “¿qué te pasa que tienes mala cara?”, y yo le solté sin más trámite mi problema: que si iba a ser médico o poeta, que si iba a perder el año, que si podría transferir mi matrícula a Letras sin dar examen, o tendría que pasar otro examen de ingreso el próximo año… El flaco me miraba sin decir palabra, y de pronto exclamó, apasionadamente: “¡Yo lo he dejado todo por la poesía, y si quieres ser poeta, tú tienes que hacer lo mismo! ¡Deja todo lo demás! ¡Si no, no sale, no funciona! ¡No puedes ser al mismo tiempo médico y poeta, olvídate!”. Y acto seguido pasó a contarme que Edgardo Pérez Luna y Gustavo Valcárcel habían sido estudiantes de medicina antes de ser poetas, y el mismísimo André Bretón, fíjate, el surrealista, estudió medicina… “Pero no se puede ser, al mismo tiempo, médico y poeta. No hay tiempo para las dos cosas, que son demasiado absorbentes. Sólo puedes hacer una bien…Tienes que decidirte ahora, hermano”. Y sobre estas buenas palabras, con una cariñosa palmada, el flaco continuó su periplo, dejándome fuertemente impresionado. Esa misma tarde decidí dejar la Escuela de Medicina, con todas las consecuencias que se derivaron de este acto, que sería decisivo para mi vida..."


"....Por la Bajada de Baños pasaron algunas hermosas mujeres que venían a visitar al flaco: recuerdo a una psicóloga argentina que quería reformarlo y casarse con él, a una actriz colombiana muy temperamental que le hacía escenas, a otra monumental argentina que llenaba la casa de quejidos, a una sueca que literalmente enloqueció por él, haciendo honor a su renombre de seductor… Es fama que César se había batido a duelo con un par de maridos cornudos, porque tenía una fatal inclinación por las mujeres casadas que solía terminar mal. Un día, muerto de risa, me mostró un paquete de tarjetas de visita que alguien había depositado anónimamente en su puerta. Decían “César Calvo” y más abajo, bien centradita, su profesión: “Sádico”…"


"Todo lo que se cuenta de él sobre este tema se queda corto, pues César, sin nada en las manos, sin nada en las mangas, sin carro, sin chamba, misio de solemnidad, al puro floro, se levantaba a las mujeres más espectaculares de Lima o de París, o de Londres, o de Buenos Aires, o de Moscú. Era una especie de reflejo automático en él, que se presentaba cada vez que una bella mujer entraba en su campo visual, estuviera donde estuviera: de pronto el macho Alfa olfateaba a su presa, la atisbaba con el rabillo del ojo, e inmediatamente enervaba su columna vertebral, tal como una cobra levanta la cabeza. “Ya se le paró al flaco”, decíamos al verlo en esa pose tan característica, tan posada, que precedía de algunas horas o minutos el zarpazo final del flaco Calvo. A las gringas no les gustaban esas poses, que juzgaban exageradas, casi decimonónicas, y lo paraban criticando, pero es que esas poses no estaban destinadas a ellas sino a las latinas, con las que sí funcionaban a todo dar....".

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lunes, 31 de mayo de 2010

sábado, 30 de enero de 2010

Madre,te llevaré a Paris - Poesia de César Calvo Soriano

Madre,te llevaré a Paris - Poesia de César Calvo Soriano a doña Graciela Soriano de Calvo.Imágenes.Para oir "Sous le ciel de Paris"hacer click en linea subrayada debajo,luego marcar download como pps.
Edita Guilermo Calvo Soriano de Lima - Perú.

lunes, 11 de enero de 2010

Otro Recado para Javier Wong - Poema de Cèsar Calvo

Revista del Cuerpo Mèdico del Almenara vol XXIII Nº 2 2006

Javier Wong dueño de Chez Wong un Templo para gourmets y hermano de Jaime Wong , mèdico durante muchos años de nuestro hospital nos facilitò un texto inèdito del gran poeta Cèsar Calvo fallecido hace algunos años. Caretas y ABC de Madrid entre otras publicaciones estaban tras èl desde hace varios años pero su amor por el Almenara hizo que nos concediera a nosotros el honor de publicarlo.



En una entrañable amistad de eternas conversaciones y delicias gastronòmicas el poeta Cèsar Calvo y el chef Javier Wong parecian unirse en extraña simbiosis para vencer soledades , distancias y tiempos, cada uno cantando a la vida dentro de sus propios espacios.
No solo eran los saltados de lenguado , con recuerdos de mar y resacas de noches de bohemia , lo que cautivò a Calvo en el restaurante cerrado de Wong , ese pedazo de la Lima criolla engarzado en Barcelona , sino reencontrarse con un compañero de ruta en los sueños y esperanzas inciertas.
Y es que Wong con su rediseñado wok , rendìa culto al fuego para preparar al instante , sin recetas ni cartas, platos que semejaban manjar de dioses. Calvo escribia poemas con la misma espontaneidad y entrega . Dos poetas en distintas orillas.
Como no podia ser de otra manera, Calvo dejò a su hermano Javier Wong un recado, asi llamaba a sus cartas donde plasmaba su poesìa, que constituirìa un regalo incomparable que ha vencido el tiempo , ahora que Cèsar partiò a la Eternidad ...
El poema escrito con el puño y letra de Cèsar es un verdadero mensaje de Amistad entre hombres que desafiaban la soledad con su canto a la vida.


Otro recado para Javier Wong

Nosotros hemos hecho ,
de dìa en dìa
el tiempo.

Todo el tiempo.

De làgrima
en làgrima
y de viento
en viento:
los mares
los planetas.

De hoja en hoja
los libros
y los bosques.

Nosotros hemos hecho, de nada
en nada ,
todo.

Porque lo hicimos
juntos , distantes
pero juntos
y lejos del olvido.

No hemos hecho las calles
de este mundo
para que el tiempo pase
sin recuerdos.

Cèsar Calvo

En Barcelona el 16 de Diciembre de 1998


En Chez Wong Cèsar Calvo con Alfonso Barrantes , Tulio Loza , Chino Dominguez .
Al fondo su hermano el chef Javier Wong.

martes, 5 de enero de 2010

Carta a mi Mamá pps - Cèsar Calvo Soriano

Carta a mi Mamá - A la Sra Graciela Soriano de Calvo por el poeta César Calvo Soriano.
Para oir Mamma de Bixio por Luciano Pavarotti hacer click en linea subrayada debajo,
marcar download como pps.Edita Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú.

viernes, 1 de enero de 2010

Carta a mi Madre en Navidad , a Graciela Soriano de Calvo

Carta a mi Madre en Navidad , a Graciela Soriano de Calvo






Barranco , 23 de Diciembre de 1964

Queridisima Madre : Te escribo desde 2o minutos de distancia , desde una larga calle que da al mar , bordeada de àrboles , hermosa como tù , y como tù transida de una amarga alegrìa.
Quiero solamente decirte algo que sabes: Gracias. ( Lo hago por escrito para no emocionarme demasiado , y porque tambièn he heredado ese tu dulce modo de callar ante lo que se ama verdaderamente , como si mi mismo nombre nos cerrara los labios. )
Gracias por ser mi madre. Gracias por los hermosos hermanos que me diste. Gracias porque estàs viva , y porque puedo verte y tocar tus cabellos , y porque puedo pensar en ti todas las noches , todos los dias , y aplacar con tu imagen mis amarguras de hombre . Pues por ti soy poeta , y por ti vivo . En tu Nombre me levanto diariamente , y en tu Nombre sufro y soy feliz . Y en tu nombre respiro el aire de esta noche , y contemplo la luna ; y amo la vida , la libertad , el mar , porque tù me lo enseñaste .
No quiero decir màs . Nada màs sino este beso sobre tu frente , sobre tu vida incomparable .
Te ama eternamente , tu Hijo

Cèsar

Cuando hermano y hermanas , en sucesivos dìas de anochecer , hacia su propio corazòn se vayan , te llevarè a Parìs , Parìs lejano como el viento , como tù , como yo , mientras el soplo del otoño , bajo tus pies , como un Sena de miel .
Aunque tal vez primero , a Buenos Aires , porque en los muelles veas como un montòn de arena mi recuerdo , bajo la lluvia de febrero , solo , en los muelles de 1963 . O tal vez - porque oigas en tu pecho , sin lìmites , mi sangre - vayamos a la Selva , al Amazonas rojo , cuando los pescadores guardan el sol entre sus redes y se olvidan , sudorosos de amor , sobre la hierba .
Viajaremos a Nìnive , a Santiago de Chile , a Samarkanda . Te presentarè a mis hermanos que harapientos vocean las primeras noticias del invierno , y tu silencio deslumbrado harà rìos sin fin sobre la nieve , entre las ranas desaliñadas de los ùltimos sauces . Despuès iremos a Moscù ; cogida de mi mano conoceràs Moscù ; allì un rio invisible como los sueños te incendiarà la frente , y por primera vez sobre tu rostro , sobre mi rostro , por primera vez , ha de caer el sol.
Te llevarè a Venecia , a Roma , a Alejandrìa . Iremos a todas las comarcas donde un rio atraviesa , sòlo para que veas , para que escuches , Madre , que ninguno es tan dulce , tan hermoso , como el que tus ojos tendieron sobre mì en los ancianos dìas oscuros de la infancia.




Cèsar Calvo en Barranco

Doña Graciela Soriano de Calvo